Denuncian a gerente de “Pizzas Lola” por humillaciones y robo; ya hay demanda ante el IMSS
Xalapa., 13-enero-2026.-Empleados del conocido establecimiento “Pizzas Lola”, ubicado en la calle Pino Suárez de la zona centro de esta capital, han alzado la voz para denunciar una serie de abusos laborales, agresion3s y condiciones de inseguridad bajo la gestión del actual gerente, identificado como Josué.
Trabajadores con años de antigüedad en el negocio decidieron romper el silencio ante lo que califican como un ambiente insostenible. Señalan directamente a Josué de ejercer violencia psicológica, impidiendo cualquier tipo de diálogo.
«Es una persona muy agr3siva, especialmente con las mujeres. Siempre llega golpeando las paredes para intimidar. Cada vez que intentamos hablar con él para resolver algo, nos grita y nos humilla, diciéndonos que él tiene todo el poder para quitarnos las propinas si no obedecemos» relataron los afectados.
Según los testimonios, el gerente ha implementado multas ilegales. Recientemente, tras la pérdida de un trapo en el almacén, Viveros exigió una cuota de 35 pesos por empleado. Ante la negativa del personal, descontó arbitrariamente 50 pesos de las propinas a cada uno.
«Hizo una colecta de más de 500 pesos supuestamente para trapos, compró solo cinco y se quedó con el resto. Cuando le reclamamos, nos gritó que ‘nos valiera madre’ y amenazó con quitarnos todo», señalaron. Además, denuncian que anteriormente se descubrió que el gerente retenía un promedio de 200 pesos por empleado de las propinas.
A la violencia laboral se suman condiciones de trabajo peligrosas. Los empleados aseguran que son obligados a cargar compras pesadas sin equipo, no reciben uniformes y las instalaciones carecen de mantenimiento, destacando el mal estado de los tubos de gas.
Ante la falta de Seguro Social y las constantes violaciones a sus derechos, los trabajadores confirmaron que ya han interpuesto una demanda formal ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esperan que las autoridades actúen de inmediato para inspeccionar el local y sancionar las irregularidades antes de que ocurra una tragedia o continúen los abusos.
