“No es un juego”: paramédicos piden conciencia vial ante emergencias
Xalapa, Ver., 24 de junio de 2026.- En el marco del Día del Paramédico, Sergio Ruiz, integrante de la agrupación Código Bravo, destacó la importancia de la vocación de servicio en una labor que implica largas jornadas, atención de situaciones críticas y una constante disposición para ayudar a quienes enfrentan una emergencia.
Con 15 años de experiencia en el ámbito prehospitalario, recordó que su interés por esta profesión surgió gracias a la influencia de su abuelo, quien fue bombero. A partir de ello comenzó a cubrir guardias en ambulancias, iniciando su trayectoria en Cruz Verde, posteriormente en el Centro Regulador de Urgencias Médicas y actualmente en Código Bravo.
El socorrista consideró que más allá de ser una actividad hereditaria, el trabajo de atención a emergencias requiere compromiso y una verdadera vocación de servicio. “Más que nada hereditario, es cuestión de conocer a alguien que te acerque a este mundo. No es para cualquier persona, debes tener vocación y cierto aprecio por ayudar y salvaguardar a la gente”, expresó.
Ruiz Morales señaló que uno de los principales desafíos que enfrentan los cuerpos de emergencia es la falta de conciencia de algunos conductores cuando una ambulancia se dirige a atender un servicio. “Cuando una ambulancia lleva las sirenas encendidas no es un juego. Somos parte fundamental en que una persona pueda llegar a vivir o no en el trayecto a un hospital”, afirmó.
Respecto a la conmemoración del Día del Paramédico, consideró que la fecha representa una oportunidad para reconocer el esfuerzo de quienes realizan guardias de hasta 24 horas o incluso de varios días consecutivos para brindar atención a la población. “Es importante tomarse un poquito de tranquilidad para festejar lo que haces, porque al final de cuentas yo creo que la mayoría lo hacemos por vocación y amor a lo que hacemos”, comentó.
Como una de las experiencias que más lo han marcado durante su trayectoria, recordó la ocasión en que atendió el reporte de un bebé que se asfixiaba con un pedazo de papa en la colonia Sumidero. Gracias a la cercanía de la ambulancia con el lugar de la emergencia, lograron llegar a tiempo y salvar la vida del menor. “Llegamos y revertimos la situación y gracias a Dios el bebé no murió”, relató.
Finalmente, reiteró el llamado a la población para valorar el trabajo de los paramédicos y actuar con responsabilidad cuando una ambulancia circula con códigos activos, recordando que detrás de cada servicio puede existir una vida que depende de una atención oportuna.






