Urge intervención del Gobierno de Veracruz para repatriar cuerpo de veracruzano fallecido en EU
Xalapa, Ver., 8 de enero de 2026.–La familia de Evaristo García López, veracruzano originario de Piedra de Agua, municipio de Jilotepec, exige la intervención inmediata del Gobierno del Estado de Veracruz y de autoridades federales para lograr la repatriación de su cuerpo desde Key West, Florida, donde fue encontrado sin vida el pasado 7 de enero de 2026.
A más de 24 horas del fallecimiento, el cuerpo de Evaristo García López, de 43 años de edad, permanece en una morgue estadounidense, mientras su familia enfrenta una situación crítica, sin recursos suficientes y sin una respuesta clara por parte de las instancias responsables. Cada hora que pasa agrava el dolor y retrasa el derecho básico de darle sepultura en su tierra natal.
Ante la omisión y lentitud institucional, su hermano Diego García López hizo un llamado urgente y público a la gobernadora Rocío Nahle y a la Dirección General del Instituto Nacional de Migración, encabezada por Sergio Salomón Céspedes Peregrina, para que actúen de inmediato y asuman su responsabilidad en la protección de los ciudadanos veracruzanos, incluso fuera del territorio nacional.
La familia no solicita privilegios, exige humanidad y rapidez. Los trámites burocráticos no pueden seguir siendo un obstáculo cuando se trata de un veracruzano fallecido en el extranjero, cuyo último deseo es regresar a casa.
Asimismo, se hace un llamado a la ciudadanía, a colectivos, asociaciones de migrantes y a la sociedad civil para solidarizarse, compartir esta información y presionar a las autoridades correspondientes, a fin de acelerar el proceso de repatriación y evitar que este caso quede en el abandono institucional.
Para cualquier apoyo o información, Diego García López dejó como contacto el número 228 848 8651, reiterando que la familia está dispuesta a colaborar en todo lo necesario para concluir este proceso con dignidad.
La familia de Evaristo García López exige una respuesta inmediata. El tiempo corre y el silencio oficial también es una forma de negligencia.
