Le niegan cambio por salud y le piden dinero; maestra denuncia irregularidades
***Señala presuntas prácticas indebidas durante su trámite ante instancias sindicales.
Xalapa.,7-enero-2026.-La maestra de educación preescolar Wendy Jakelin Guzmán Salazar se manifestó este miércoles en Plaza Lerdo para exigir a las autoridades educativas un cambio de centro de trabajo por razones médicas, luego de que su solicitud fuera rechazada a pesar de padecer el síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad neurológica que compromete gravemente su movilidad.
La docente, adscrita actualmente a un plantel en el municipio de Ixhuatlán de Madero, explicó que el traslado hasta su centro laboral implica viajes de más de seis horas, situación que resulta incompatible con su estado de salud y con el tratamiento de rehabilitación física diaria que recibe en el ISSSTE de Xalapa.
De acuerdo con su testimonio, permanecer sentada durante largos trayectos le provoca dolores intensos y un retroceso en su proceso de recuperación. Además, señaló que en el municipio donde se encuentra asignada no hay clínicas del ISSSTE cercanas, lo que le impediría continuar con su terapia médica.
Guzmán Salazar detalló que desde septiembre, tras ser dada de alta del hospital, inició los trámites correspondientes ante la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), sección 32, entregando oficios, dictámenes y resúmenes clínicos; sin embargo, su petición fue considerada improcedente.
La maestra denunció presuntas irregularidades durante el proceso, al señalar que en instancias sindicales le solicitaron hasta 30 mil pesos para “apoyarla” con la gestión de documentación médica, recurso con el que no cuenta.
A esta situación se suma que, al tener menos de dos años de servicio, enfrenta descuentos salariales, pues únicamente se le autorizaron tres incapacidades de 28 días, límite que ya superó debido a la gravedad de su padecimiento.
Originaria de Xalapa, Wendy Guzmán expuso que actualmente depende del apoyo de su familia para realizar actividades básicas, como bañarse o vestirse, por lo que un traslado forzado a otro municipio significaría permanecer sola y sin cuidados.
La docente hizo un llamado directo a la SEV para que revise su caso con un enfoque humano y médico, y permita una reubicación laboral que no ponga en riesgo su integridad física.
“Solo pido la oportunidad de seguir mi rehabilitación y recuperar mi salud”, expresó.


