Estado

Las auditorías son procesos normales, especialmente cuando se trata de recursos públicos: Del Ángel Olivares

La administradora del Fideicomiso del Parque Industrial Bruno Pagliai, Ana Laura del Ángel Olivares, señaló que ha sido una decisión acertada por parte de la gobernadora Rocío Nahle el instruir una nueva auditoria, pues se trata del manejo de recursos públicos.
Tras entregar su renuncia, la funcionaria estatal manifestó que, por tratarse de un patrimonio público, es comprensible y necesario que se lleven a cabo este tipo de revisiones. Explicó que el Fideicomiso es una estructura compleja que no solo administra la zona industrial, sino también programas como la tienda “Hecho en Veracruz” y esquemas de apoyo como microcréditos otorgados durante la pandemia.
“En los últimos ocho meses, el Fideicomiso ha sido objeto de múltiples auditorías sin que ello represente un problema, el objetivo es esclarecer el uso de los recursos, el trabajo se hizo, hay documentación y se puede revisar en qué se gastó y en qué no”, sostuvo.
Del Ángel Olivares añadió que cuenta con una trayectoria profesional de más de 40 años en el ámbito financiero, donde las auditorías han sido una práctica constante, por lo que insistió en que estos procesos deben verse como un mecanismo normal de transparencia.
Asimismo, señaló que además de rendir cuentas al gobierno estatal, también debe hacerlo ante el fiduciario, lo que implica una doble supervisión. En ese sentido, reiteró que no existe inconveniente en la aplicación, ya que el manejo de los recursos cuenta con respaldo documental y las finanzas del fideicomiso se encuentran en orden.
No obstante, reconoció la existencia de una cartera vencida y diversas irregularidades heredadas desde 2004, derivadas de administraciones anteriores, las cuales se han venido atendiendo de manera progresiva. Sin embargo, puntualizó que parte de los señalamientos recientes provienen de un grupo de empresarios que anteriormente se beneficiaban de esquemas con cobros bajos o desactualizados, particularmente en servicios como el agua y cuotas de mantenimiento.
Detalló que, al asumir el cargo, se detectaron inconsistencias en los registros, como diferencias entre los metros cuadrados reportados en escrituras y los considerados para cobro, lo que generó observaciones incluso por parte del ORFIS.
Estas situaciones, evidencian un rezago y desorden acumulado por más de tres décadas dentro del parque industrial, explicó.
Finalmente, aseguró que durante su gestión se han implementado medidas para ordenar la operación, modernizar sistemas y transparentar el cobro a los acreditados, aunque reconoció que el proceso ha sido complejo debido a la falta de atención histórica en estos temas.