Calles de Acajete se pintan de colores durante la celebración de su carnaval
***Tiene más de 100 años que se realiza en el marco de la Semana Santa
Acajete, Ver.,5-abril-2026.- El sonido de la banda, los colores de los disfraces y la algarabía de cientos de asistentes llenaron las calles de Acajete; el Carnaval 2026 volvió a reunir a pobladores y visitantes en una tradición que ha sobrevivido por más de un siglo.
Desde temprana hora, el ambiente festivo se hizo presente con desfiles, concursos y presentaciones musicales que marcaron el ritmo de una celebración profundamente arraigada en la identidad del municipio. No se trata solo de fiesta: es una conmemoración ligada al Domingo de Resurrección, una mezcla de fe y cultura que da sentido a cada paso de los llamados “carnavaleros”.
Rafael Olivares, integrante del comité organizador, lo describe como una celebración que nace de la tradición religiosa. Para él, este día representa la Pascua, la resurrección de Jesucristo, pero también la continuidad de una costumbre que ha pasado de generación en generación durante más de 100 años.
En las calles, el carnaval se vive en colectivo. Niños, jóvenes y adultos forman parte de una fiesta donde prácticamente todo el pueblo participa. Alrededor de 100 personas caracterizadas recorren las vialidades principales, mientras familias observan, aplauden y se suman al ambiente familiar que distingue esta celebración.
Sin embargo, este año la alegría tuvo un matiz distinto. En medio de la música y el baile, el cortejo fúnebre de Rafael Armenta, uno de los organizadores del carnaval, avanzó por las calles del municipio. Desde la iglesia hasta el panteón municipal, carnavaleros acompañaron el recorrido con danzas, en un gesto que unió el duelo con la tradición.
Así, entre pasos de baile y momentos de silencio, el carnaval continuó. Las actividades siguieron su curso con recorridos y convivencia, recordando que en Acajete la fiesta no solo celebra la vida, sino también honra la memoria.
El Carnaval de Acajete 2026 reafirmó su lugar como una de las festividades más representativas de la región, donde la fe, la identidad y la comunidad convergen en una misma historia que se sigue escribiendo año con año.






























































